BUENOS AIRES.- La Argentina celebró como un gran triunfo que el Club de París haya aceptado renegociar la deuda en default que el país tiene con la entidad sin la intervención del FMI. "Es un gran triunfo de política internacional, de la posición que viene llevando la Argentina en todos los foros internacionales. Los plazos están en la mesa de negociación pero desde ya no vamos a pagar en un año", afirmó el ministro de Economía, Amado Boudou. Dijo que la instrucción de la presidenta, Cristina Kirchner, es alcanzar "una propuesta factible y que le permita a la Argentina crecer". Indicó que a diferencia de las anteriores negociaciones de deuda que no prosperaron -cinco entre enero de 1985 y julio de 1992, sin contar el default del 2001- la actual negociación "va a ser una solución positiva para la Argentina".
"Esta no va a ser una negociación como el megacanje, el blindaje o los préstamos stand by que se hacían en los años 90, que fueron en contra del país", sostuvo. La Presidenta anunció que el Club de París aceptó la propuesta Argentina de negociar sin la intervención del FMI la deuda en default desde 2001. Ahora resta acordar un plan de pagos por una cantidad aproximada de U$S 6.600 millones (llega a U$S 7.700 millones si se incluyen los intereses punitorios).
A principios de septiembre, el gobierno argentino había ratificado que no aceptaría una revisión de sus cuentas por parte del FMI en el marco de un acuerdo de refinanciación de la deuda en moratoria con el Club de París. El jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, había refutado la información publicada por el diario "Financial Times" acerca de que Buenos Aires estaría dispuesto a aceptar que el FMI controle sus cuentas públicas.
Boudou destacó el avance de las negociaciones al señalar: "en términos prácticos, la apertura de la negociación con el Club de París sin la intervención del FMI, significa que siga mejorando el financiamiento, que baja el endeudamiento, que haya más inversión y más trabajo para las argentinas y los argentinos".
"La tenacidad, la persistencia y la fortaleza en la negociación demuestran que cuando se defienden los intereses de la Argentina se puede conseguir aún aquello que para muchos analistas y periodistas argentinos era imposible", sostuvo. El ministro de Economía reveló que el punto "culminante" para este acuerdo fue la reunión entre la presidenta argentina y la canciller alemana, Angela Merkel. "Argentina ha ganado mucha credibilidad, ha estructurado su deuda en forma creíble, ha cumplido puntualmente, y por eso Japón, que es el segundo acreedor con el 26,2%; Alemania, que tiene el 34,2%, y el Club de París aceptaron la propuesta de negociar sin la intervención del FMI", explicó.
El director del Banco Central, Arnaldo Bocco, afirmó que con el inicio de las negociaciones "termina de concluir la reinserción financiera del país en el mundo", a la vez que pronosticó una baja en el riesgo país y una multiplicación de las posibilidades de inversión. (DPA)